Gödeken. (Prólogo de Nito Trossero)

Aquí nací, y probablemente aquí moriré.
Tuve la suerte, esa suerte esquiva, para algunos mártires, de ser profeta en mi tierra.

Cultivé panes y di vida a sendos árboles que hoy son paisaje.

Vi ir y venir, volver y olvidar, a cientos de personas en viaje disfrutar de la época de la buena madera. Y ni uno solo de los recuerdos, se rehúsa a resonar, como siempre, pasando la tranquera.

Pues en Gödeken, las memorias quedan, como el oleaje, que se oye lejano, pero no inalcanzable.

Injusta será la ley divina: pocos serán los laureles.

Pero muchos, los nogales.

(Continuará)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: