Archive for the Introspección Category

Gödeken. (Prólogo de Nito Trossero)

Posted in Introspección, Manteca de cacao on septiembre 8, 2016 by cabesaurio

Aquí nací, y probablemente aquí moriré.
Tuve la suerte, esa suerte esquiva, para algunos mártires, de ser profeta en mi tierra.

Cultivé panes y di vida a sendos árboles que hoy son paisaje.

Vi ir y venir, volver y olvidar, a cientos de personas en viaje disfrutar de la época de la buena madera. Y ni uno solo de los recuerdos, se rehúsa a resonar, como siempre, pasando la tranquera.

Pues en Gödeken, las memorias quedan, como el oleaje, que se oye lejano, pero no inalcanzable.

Injusta será la ley divina: pocos serán los laureles.

Pero muchos, los nogales.

(Continuará)

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Subterlugio de inspiración breve

Posted in Introspección, Manteca de cacao on agosto 29, 2011 by cabesaurio

Cuando todo lo que queda es un balón.

Amasa la redonda el varón
Dispuesto al adversario vencer,
Que de gloria su pecho se llene
cuando todo lo que queda es un balón.

Surge en el área un destello
Mágica curva de luz
la puerta del cielo se abre
en el fondo del arco rival

El mundo se empieza a diluir
Absorbido por la fuerza del portal
El magma que todo derrite
dispuesto a la esfera desviar

Esquivando el caliente mar
Un quiebre en el área fuerza el penal
El escorpión del lado del arco del mal
Por arriba del palo ve pasar, la bocha que eterna y sola
suspendida en el aire, permanecerá.
Cuando todo lo que queda es un balón.

“Dedicado a la memoria de Nito Trossero y su pique corto, eterno”

Cookie Face

She is a cookie. Cookie face.
Cookie melodies. Pretty cookie face.
Cookie smile. I loved your lips of cookie.
I did.
I really really did.

Maybe

Posted in Introspección with tags , on octubre 20, 2010 by cabesaurio

Pienso que quizás, en el caso de que acontezca, tal vez debería volver a pensarlo.

D.

Volver

Posted in Introspección on abril 15, 2009 by cabesaurio

A mi la verdad hay gente que me hace cagar de risa la panza.
Basta que uno esté recontramil centrado en sus quehaceres domésticos para que lejos de facebook y del emesén, uno encuentre una capacidad de auto tranquilidad y soberanía por sobre las cosas que a uno lo hacen ser feliz momentáneamente; todo esto trayendo a colación esa gran frase que dice: la felicidad que me dio su amor, hoy vuelvo a cantar gracias al amor. Frase pelotuda si las hay, más si se tiene en cuenta que la distancia entre el amor y el odio es de masomenos 3 cuadras o bien, una tangente trazada desde una plaza, ponele la de Gluck, ponele.. hasta el kiosko donde uno generalmente compra leche o yobúr. Una distancia mínima que se agranda con el tiempo y hace a uno hacer de cuenta que el payaso que uno lleva adentro se ponga triste y solo tenga ganas de desparramar mayonesa por todo rincón disponible.

Y que te quede claro, pedazo de pancho.
Pero pancho, cariñosamente.

Estoy pasando un momento tan pero tan fabuloso que todas esas cosas que pienso no son más que breves interpolaciones de movimiento en instancias donde me siento una especie de Rambo con cuchara.

En fin.
Cabesaurio vuelve a la introspección luego de algunos altercados inesperados, donde se vió sometido a probar el más dulce de los sabores de frutilla jamás creados por ningún Arcor.

Y eso, ahora hablando en primera persona me hace pensar en mis tiempos de pibe.
Y me gustaría dejar en claro las cosas que a mi en su entonces me hacían feliz, interpoladamente:

* Quiero volver a ser ese pibe que se estremecia con el sonido de una cuchara yena de alcanfor.

* Quiero volver a ser aquel que sin sostén, trabajaba en fabrica de sutién.

* Quiero volver a ser un rolinstón y tocar con Pón.

* Quisiera dios me libre, y me de un poco del poder celestial de los que con la fe derriban montañas.

* Quisiera dejar de pensar que la inteligencia foresta las montañas.

* Quiero volver a ver aunque sea un poco de un capitulo de He-man sin sentir que es una verga mal dibujada.

* Quiero tener un millón de amigos y asi más fuerte poder cantar.

* Quiero que abras tus brazos y me des un abrazo.

* Quiero que abras la lata de paté y me untes vos, mínimo 5 panes o tostaditas.

* Quiero aprender la posta de como ser un bom vivant.

* Quiero volver al tiempo de los árbunes de figuritas y sentir la felicidad de llenar uno bien yenado. Y canjearlo por cosas con olor a Cromi.

En fin, todo lo que quiero, solo lo quiero.

Casi con 23 años de edad, soy muy consciente de que lo que quiero no es volver en tiempo sino volver a sentir esos pequeños atisbos de alegría descontrolada.

Y no se porque, me parece que ese sentimiento solo lo puede dar el amor.

El amor a Zack.
El amor a una miniiiita.
El amor a uno mismo.

Solo por citar ejemplos.

Para ponerle un poco de chispa a este post psicodélico, mira que frase:

“Lo que atrás ha quedado, no es más que un recuerdo loco que al rio ha de ser tirado, no sin antes ser consciente de lo importante que es el recuerdo mismo en si, más cuando el recuerdo siempre será recordado, aún estando enamorado, o en cualquier otro estado, ado, ado, ado…” ( ???? )

Chau.
D.  (pasando un buen momento posta, pero posta eh…!)

Game Over

Posted in Introspección, Manteca de cacao on agosto 12, 2008 by cabesaurio

This is the end, my only friend, the end…

Tras una larga ausencia que me tuvo guardado un par de semanas producto de lo que leerán a continuación, volvi.

Para todos los que pedían que continuara la historia les ofrezco 2 versiones de la misma, las cuales serán extendidas llegado al caso en un rutilante formato símil “Elige tu propia aventura”, con votación por SMS gracias a las tecnologías que hoy lo permiten y que harán de este blog una entrada económica más para mi y para mi familia.

Quizá el título sea un poco extremista, pero queda sujeta a los comentarios venideros si esta historia puede continuar o si solo quedará en el inconsciente colectivo y, a gatas, pueda trascender en el razocinio de una pila de gente como yo que, a la mañana, busca descontroladamente desestructurarse y a fin de ello, en el mejor de los casos, logra enamorarse locamente o, en el peor de los casos, termina internada en el hospital Durand con la naríz chorreando chocolate.

Hecha la introducción, los dejo con el capítulo final de “Diosa sobre Rieles”.

Versión Dementirita
Esto no puede seguir asi.
Ya van 2 semanas de la entrega del primer escrito y sigo sin encontrar la forma, la manera de hablarle.
Todos me dicen que soy un farabute.
Voy al kiosko a comprarme una goligoma y Poroto, el dueño del local me dice: “No seas farabute! Llevale un cabsha, un tofi, un topolino, un chupetín de cocacola.. Llevale algo y daseló, tomá… Llevale este…”

Ante la insistencia, terminé comprando un Sugus Max de ananá.
(El día que explote el mundo por la bomba atómica, quedarán las cucharachas, dicen.. Pero yo estoy seguro de que adeparte de las cucharachas en algún rincón de este planeta un Sugus de ananá habrá de quedar)

Gracias a la compra, pude cambiar monedas para arribar al colectivo con la certeza de que llegaría a tiempo a la estación de tren.
Al llegar a la instancia de indicarle al chofer mi destino, intenté hacerme el gracioso al pedirle: “Uno de frutilla”. Acto que fue repudiado por él mismo y que fue devuelto con un “Dale pibe, no te hagas el gracioso que te bajo del oncecatorce a garrotaso.”

Y un instante luego de sacar el boleto de $1,20, la vi…
De espaldas, como la conozco siempre tan linda de espaldas, esquiva e indiferente, pero tanlinda al fin.

Aprovechando la situación de verla en otro ámbito que no sea el de los andenes y ante un glorioso impulso, toqué su hombro, acto que desencadenó un movimiento rotatorio uniformemente variado.
Fue el giro más lento de mi vida.
Pude sentir el traqueteo de sus huesos al girar.
El rechinar de sus zapatos en el suelo.
El contonear de sus caderas.
El sonido de sus músculos que enmudecían el ruido a ciudad.
El chocar del aire contra sus moléculas todas.

Hasta que se dió vuelta.
Y la vi…

Y no era ella.
Era reparecida.
Pero no era ella.
Y volví al ostracismo.

Largué un: “Disculpame, ¿tennnnnéssss hora?”
Y contestó: “8 y media passssada…”

Cosa que me enfureció notablemente.
Passada, no es parte del sistema numérico en el cual estan basados los relojes.
Asi que me fui casi derrotado por mi intento fallido, hacia la parte de atrás del bondi a esperar mi descenso pensando en repetir la hazaña, pero esta vez con mi objetivo real.

Una vez arribado a la estación, me dirijo hacia el lugar donde minutos después se me daría la gran chance.
Pasaban los minutos y el anden se llenaba de más y de más gente.
Esa gente que sería testigo de lo que iba a ocurrir.
Mientras tanto mi cabeza cantaba: “Pues me enamorado Y te quiero y te quiero Y solo deseo Estar a tu lado Soñar con tus ojos Besarte los labios Sentirme en tus brazos Que soy muy feliz”.
Una canción relinda de poliládron. Ládron. Con acento en la Á.

Canción que hacía moverme de una manera por demás sensual.
Justo en el momento del “Pues menamoráo”, aparece…
Vestida como siempre. Zapatos, sobretodo, broche. Todo. Sobre todo, todo.

Y sin dudarlo, me abalancé hacia ella cual si fuera el cometa halley.
Miles de personas de testigo escucharon mis palabras:

– Hola! Soy Demián, eldelblog… ¿Cómo estás?

Y miles de personas siguieron el jugoso diálogo:

– Ya se quien sos.
– …. (grillos)
– Y debo decirte que me gusta mucho tu blog. Lo leo siempre.
– Ahh bueno, gracias… Me alegro mucho. ¿Qué te pareció lo de la chica del tren, lo leíste?
– La verdad que sos un tierno. Estaba esperando que vengas a hablarme.
– Jeje… Bueeeno, por favor…
– No, no.. En serio. Aunque no me llame Soledad y no nos ganemos el auto me gustaría mucho que me lleves a comer a Pippo esta noche.
– Sería un placer. (yo a todo esto, estaba más rojo que una pomada washinton para mocasines rojos)

Le digo:

– Anotá mi celu: 15 6964 xxxx (saca una libretita con corazone y lo pone en la primer hoja y dibuja una sonrisa)
– Listo, ya te tengo agendado, caramelo. Te llamo esta noche y vamosssssi…?
– Y perodáaaaaaaleee…

En ese preciso momento en mi cabeza había 2 pibitos jugando al Fifa ´95 para SEGA, que tenía la particularidad de que al momento de hacer el gol uno podía hacer sonar cornetas si apretaba el botón A.
Sonido de hinchada si se apretaba el botón B.
Sonido de locutor gritando gol, botón C.
En mi mente se escuchaba claramente la siguiente secuencia: A A C C B A B A C C C.
Culminando con los 3 botones apretados al unísono.

Esa misma noche mi celu sonó de manera diferente.
Puse un ringtone de Luis Miguel.
Combinamos los horarios.
La pasé a buscar con mi auto renól megán. (No es mío pero en estas ocasiones, es mío)

Nos comimo sunos tallarines de laremilputa que buenos questaban.
Fuimos a Pelvis.
Bailamos.
Charlamos de la primera formación de Purple con Rod Evans.
Del primer disco de Almendra.
De Stanley Kubrick.
De Córtazar.
De que mucha sal hace mal.
De los perros de los famoso.
De nuestros ídolos.
De mi parecido con Guido Kazka.
De su parecido con Norma Pons.
De mil cosas que me eran sumamente interesantes y que en otro contexto más yo hubiera preferido que me hicieran cagar de un tiro, como por ejemplo la matanza indiscriminada de mangosta en el lago Manuel Wirszt.

Hasta que fuimos a tomar un café con leche a las 6 de la mañana en una estación de servicio y allí mismo ellá dijo:
– “Y si nos vamos pero posta, asi posta al sur?”

Y yo le dije:

– “Y perodaáaaaaaaaleeee…”

Y la pasamos tanbien.
Vimos los pingüinos, las galochas patagónicas, los peteribise silvestre produciendo maní, el bambi de Walt Disney, los campos en flor, las manzanas de Cipoletti, todo. Vimos todo.
Entre besos y te quiero más que el sol, vimos unos paisajes de la sanputa.

Y volvimos.
Y ahora ella, está preparando un guiso.
Demientras veo Tinelli y hago las cosas que nunca hubiera hecho más si no fuera por amor.
El amor te cambia todo.
Ahora escucho Copani.
Moraleja:
El que se la juega, es el que se la lleva…


Versión Posta

Cuanto quisiera yo que el final de esta historia sea el que anteriormente escribí.
Pero bueno, la vida es asi.
El que no arriesga no gana y el que no gana no es un pelotudo, porque al menos lo intentó. (algún viejo tango seguro dice todo eso textual, asi textual).

Vamos al grano.

Luego de días de no verla, decidí imprimir la 2da parte para continuar con este jugueteo matinal en el cual me metí impulsivamente.

Cargo todo en la mochila: desolorante, cepillo, libro, revista, feso, cendedor, celu, todo.
Y guardo minuciosamente cada una de las hojas impresas dentro de una revista SATIRICÓN.

Me clavo una tostada.
Miro el noticioso, as always y salgo sin escrúpulos a entregar en mano la esquela que sería la conexión entre ella y yo, una vez más.

Como siempre, espero el bondi.
Llega. Me subo. Me bajo. Yastoy en la estación.

Saco boleto I / V Palermo. 2 peso.
Tome.
Su vuelto.

Camino hacia el andén.
En minutos nomás sale el “rápido” (del cual se bajaba la amiga, la rubia, esa que me era cómplice…)
No se baja.

Silbo una canción que dice: “Palate y mila, mila como se mueve mila como baila mila como salta”
Hasta que enderrepente la veo a mi costado junto a una persona.
De sexo masculino.
Noto que hay una relación de confianza entre ambos.
De confianza.
Veo como el sujeto la agarra de la manito.
De confianza (pensaba yo)
La agarra ferte ferte.
De conf…
Se miran asi como se miran los enamorado.
De con…
La agarra más fete. Más y más fete.
De co..
La CON…

Hasta que mi razonar concibe la idea de que era su pareja. Su novio, su marido.

Mi cara lentamente iba exteriorizando todos los sentimientos encontrados.
Mi buscador interno sacó a pantalla: “Se han encontrado 14 sentimientos.”
Apreté el botón “Voy a tener suerte”

Y en ese mismo instante, me mira.
Casi como una reacción involuntaria me salió la de hacerle un guiño. 😉
Le guiñé el ojo.
La única vez que me mira. Que no me esquiva. Que se siente poderosa.
Que legusta juguetear, está con el marido.

Al momento de guiñearle el ojo en un claro gesto cheronca, ella le susurra algo a… vamo a ponerle un nombre: Alfonso.
Alfonso inmediatamente se da vuelta y me clava la mirada a mi, que me sentía indefenso, sin armas ya.
Como Gandhi cuando se sentó en el piso a esperar que la tropa los pasara por encima.
Me mira con un claro gesto de furia.
El cual devuelvo con un pido gancho imaginario. Basta parami bastaparatodo.

Luego de esto me fui hacia la otra parte del andén a subirme al vagón más lejano.
Y lloré.
Lloré todo el viaje.

Porque no hay nada más peor que saborear la derrota arriba de un tren todoyeno.
Descendí en Palermo, cuasi cualunque de tanta zozobra.

Y aqui me encuentro hoy.
Con las fuerzas renovadas.
Con la fuerte convicción de que bancarse ser segundo también es ser campeón.
Pusimos en la cancha, tripa y corazón.
Ganamos y perdemos, lo bueno es competir. Pero seguimos juntos unidos hasta el fin.

Moraleja:
Tardé mucho en darme cuenta. Pero en realidad, a mi siempre me gustó la rubia.
Esa que me fue compinche de entrada. Con su mirada. Su simpática mirada.
Ahora me doy cuenta de todo.
Rubia, en cualquier momento te llevo un Sugus Max de Ananá.
Porque vos sabés, todotodotodotodoeselamoor vosabés…

FIN

Quiero por la presente hacer homenaje al Mati Sinchich, que es dueño de muchas frases y magia que este blog se encarga de publicar.
Él es a fin de cuentas, la persona que despertó en mi, la necesidad imperiosa de entregarle a la mina el post que escribí. Sin él y sus consejos, a este blog le faltaría mucha nuez moscada. Mucha salsa golf.
Gracias Mati, porque vos no so un amigo. Vo so un hermano.

A continuación les dejo asi textual textual un fragmento de la conversación que mantuve con él, luego de enterarse el desenlace de esta historia.
Nos vemos pronto.

D.

Mati dice:
esta son las cosa que me dan la razon
o sea, el mundo esta hecho una mierda
no hay dudas
pero hay algo en el ser humano adentro
que hace que todos queramos ser parte de una historia de amor de otro
algo asi como que en el fondo nos gusta que la gente se quiera
y la reciprocidad es simplemente ver la felicidad del otro
el hombre es bueno
thomas hobbes y lareconchadesumadre
yo una ve me acuerdo
lo discuti con una minita
y me dijo que yo era heidi
que porque no me iba a vivir a la pradera

no pode proyecta mucho con una mina que no tiene ni un vestigio de filantropía
(filantropía mi palabra mas favorita)

yo d euna mina pido minimamente 2 cosa:

1.decime que queres un poquito al universo en el que viivmos, un poquito aunque sea

2. decime que en algun futuro, no importa que no sea muy cercano, pero decime que puede llegar a ser que te hagas aunque sea un poquitito lesbiana

Sublime.
Chau.

Mañanas Informales

Posted in Introspección with tags , , , on julio 24, 2008 by cabesaurio

A pesar de que mi entorno ya sabe la situación en la que me encuentro, no puedo pasar por alto comentarlo en este espacio que es leído por mucha gente del mundo. Hasta de marte.

Tengan a bien saber que finalmente, tras dudarlo por unos instantes decidí entregarle en mano (papel impreso) a quien fuera la inspiradora de tal escrito, el post anterior que tiene como título “Que Dilema!”

En un increíble acto de valentía, se lo dí..
Antes de que se bajara del tren, la insté de manera sorpresiva a que agarrara las 2 (dos) hojas que llevaban escritas la historia. ¿Nuestra historia?

– Disculpame, cuándo tengas un rato… ¿Lées esto?
– ¿Cómo? (finalmente conocí su voz, dulce y de una presencia digna de una mujer absolutamente irresistible…)
– ¿Cuándo tengas un rato… ¿Lées esto? (repito, esta vez con la voz más quebradiza, producto de los nervios)

Ella, con sus manos, agarrando las hojas…
Yo, dándome la vuelta y huyendo hacia el vagón contiguo…

Hasta acá, todo bien.
Me sentía muy orgulloso de tal proeza, sintiendo que el acto consumado era el inicio de un quiebre de estructuras y rutinas matinales que podrían a tales efectos brindarme la posibilidad de conocerla.
Simplemente conocerla.
Saber que hay en su interior.

Al día siguiente, me levanté con la sensación de que debía repetir la hazaña pero esta vez rompiendo el hielo con un: “Hola, ¿Cómo estás?”.

Una vez arribado a la estación la veo venir en dirección hacia mi, rauda y silenciosa.
Y yo, esperando un gesto amistoso, una sonrisa o al menos una mirada de complicidad la observo desplazarse con firmeza mirando hacia cualquier punto en el cual yo no estuviera incluído.
Hasta darme la espalda… Como todos los días anteriores donde yo me preguntaba, desde el anonimato absoluto: “¿Cómo se llamará? Seguro se llama Soledad.. Tiene cara de Soledad..”.
Y me imaginaba llamando al programa de Nicolás Repetto y al momento de verla en pantalla, tan linda, siempre tanlinda y luego de que los aparatos de la tribuna dijeran: “Decime cual cual cual es su nombre!” largar un: “Soledad, para mi se llama Soledad…”
Y ganar el 0 KM.
E ir al sur, con ella al lado mío.

Pero ese día.. El día posterior a la entrega del escrito, al verla tan esquiva..
Volví al ostracismo, me venció el miedo… Sólo por unos segundos nomás.

Mi cabeza cantaba en ese momento:
Y si la ves pasar y no habla, es porque sabe que atado a mi destino sus ojos al final olvidaré

Al verla subir al tren, tomé aire y la seguí.
Y me senté enfrente.
Y ella, inmutable.
Ni un gestito de idea.

Hasta que logro cautivar su atención y ella, responde levantándose de su asiento y corriéndose hacia la punta del mismo (cabe destacar que justo ese día nos tocó un vagón chorizo, con los asientos laaaaaaargos…) dándome a entender que debía sentarme a su lado y proferirle palabras justificativas de mi acción.
Pero volví al ostracismo, me venció el miedo.

Y me quedé enfrente suyo, contemplando su belleza inexorable.
Su pelo, recogido por el broche negro que tanto me gusta como le queda, sus zapatos de taco fino, su bufanda verde, su mano derecha que llevaba un anillo precioso con una especie de diamante negro que le queda hermoso (Shine on you crazy diamond) y toda su impronta cautivante.

Y luego vino el findesemana. El día del amigo, el nacimiento de Germán (el hijo del Miope que en breve tendrá su dedicatoria) hasta volver a dar con ella el Martes pasado.

Pero esta vez, la situación fue diferente:
Un nuevo personaje se mezcla en esta historia y no puede ser ni más ni menos que la rubia.
La amiga de ella o compañera de trabajo, que a veces la acompaña en el viaje (la acompañera).

Y ese día jugó un rol muy importante:

Al instante de sentarme en un lugar estratégico noto como comienzan a hablar entre ellas y luego la rubia me mira, dándome a entender que estaban hablando de mí.

Y se reían.
Y me miraba.
Y se reían.
Y me miraba.

Y yo nunca esquivaba su mirada.
Le tiraba como rayos láser achinando un poco los ojos.
Y se reían.
Y me volvía a mirar.

Y en el flujo de miradas yo comprendía lo que ella trataba de decirme:
“Flaco! No te duermas..!”
Y se reían.

Y la veía reir a ella.
Y salía el sol.
Y nos ibamos al sur.
A conocer el Perito Moreno.
A verlo romperse.
Y reir juntos.

Y hoy, nuevamente…
Volví al ostracismo.

Aunque mañana, ella tendrá en sus manos, la segunda entrega de relatos que inspira, y este blog se nutrirá de esta novela hasta que vea su final, nadie sabe cuando.

Y a vos te digo, se que sos tímida.
No se si sos casada, si tenés novio, si te gustan las rabas o si preferís las papas pai…
Lo único que se es que con todo esto lo único que pretendo es divertirte.
Sacarte de la rutina y de los viajes redensos de la mañana.
Y de yapa, ir al sur.
A salvar a las ballenas…
Beso.

Y a ustedes, gracias por mirar “Diosa sobre rieles” por GEMS televisión.

D.

Que dilema

Posted in Introspección, Manteca de cacao with tags , , , , on julio 15, 2008 by cabesaurio

La verdad que no me puedo quejar.
Soy bastante poco cagón.
Más bien soy entrador, extrovertido y generalmente nunca tengo berbuensa.
Soy más bien un sinberbuensa en la mayoría de los casos.

Todos los días me levanto a las 8 menos cuarto y me pego una ducha luego de dormir entre 4 y 6 horas, generalmente.
Acto seguido, saco la berbelada de frangüesa de la heladera (mentira, en realidad ya está en la mesa porque mi hermana sale antes que yo y se toma altos desayunos con berbelada) y pongo 2 pane en la tostadora.

Prendo la tele y siempre, pero siempre está TN puesto.
Lo dejo un toque para mirar el noticioso y de yapa informarme sobre el estado del clima en ese momento.

Si son las 8, pongo canal 13, porque hay una mina del noticioso de canal 13 que me regusta y siempre dice: “Son las 8, basta de remolonear, es hora de levantarse.. bla bla bla..” Y eso, no te voy a negar endulza aún más la mañana. (La berbelada de frangüesa que compra mi mamá es zarpada de dulce, pero muy zarpada…)

Si es una mañana friolenta, me clavo un feca apoyando la cintura en el borde del hogar a gas demientras oigo las noticias y generalmente me cuelgo ahi más de 20 minutos cosa que hace que me pierda el tren que me tomo todos los días a la misma hora, no porque sea más cómodo ni viaje mejor ni nada. Porque hay una señorita que me regusta. Si, soy un forro.. y que?

Si es una mañana con sol, me clavo un feca apoyando la pera en el borde del matafuego demientras oigo las noticias y generalmente me cuelgo ahi mas de 20 minutos cosa que hace que me…

Todo bárbaro, hasta que se hace la hora de emprender viaje hasta la oficina.
Una vez que saco el pie de mi casa y arranco con la caminata hacia el bondi, mi cara y toda mi humanidad se transmutan en un ser fastidioso y poco amigo.

Pero claro, una vez que llego a la estación de tren “Hurlingham” del San Martin UGOFE, ahi todo cambia..
Porque la veo a ella.
Verla a ella es como ver un compilado de 1 hora de la mina relinda del noticioso diciendo la palabra “remolón” todo el tiempo.
Cosa que hace que mi cara y toda mi humanidad se transformen ahora si, en un tremendo pelotudo.

Yo no sé porque puta me pongo asi..
Mirá te la hago corta, yo soy de esos pibe que va a un goliche y va se arranca una miiiiiiiina, la invita un martini y los finales generalmente son felices.
Pero me agarrás a la mañana y me pongo pelotaso pelotaso.
Me sonrrojo, tiemblo.
Si hace frío, titiro del frío.
Si hace calor, toco continuamente el tambor.

Directamente me convierto en un pelotudo a cuerda sin el más mínimo sex apél.
Hay algún factor que la ciencia no tiene en cuenta y el cual desconozco pero hace que a la mañana no pueda animarme a hablarle a esta mina.

Amago, me siento cerca.. Más cerca.. al otro día me siento al lado. Al siguiente, me llevo un libro y me hago el intelectual… No sé , no sé..
Ahora… si por remilputa casualidá me lo cruzo al Pelón.. Ahh bueno.. Ahh bueno..
Ahi soy un cuete al aire.. Hablo con altura. Claro y fuerte. Me hago notar.

Pero la cuestión es que solo, mis poderes se debilitan.
Igual no viene al caso.

O sea, comotepuedoesplicá…
Te la describo.
Morocha, flaquita, rebien vestida que se baja en Chacarita y a veces viaja con una amiga rubia.
Ponele que tenga unos venticinco.. ventissssseis años..

Esa es mi mujer.
No hay dudas.
Sin embargo, sigo chito la boca.. ni un suspiro.

Hoy me pasó algo reloco.
La mina me ve asi de cotelé porque nunca me va a clavar asi bien la mirada y se sienta en un coso doble.
Yo me siento en un coso doble. Claramente me vé sentarme y automáticamente se para de su lugar y viene en sentido hacia mi y se sienta adelante mio, dándome la espalda.
Y yo cada tanto veía que giraba la cabeza, para tantear que es lo que estaba yo haciendo.

Asi y todo, no se me cayó ni una gloriosa frase de Arnaldo Andrés, ni un poema de Neruda ni nada..
Ahora te puedo escribir los versos más tristes esta noche, por ejemplo: “La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos…”
Pero ahora ¿de que me sirve?

Ya fue loco.
A la mañana soy un pelotudo. Sepanlón.

Me la llego a encontrar de tarde y me caso ahi mismo en el furgón, te lo puedo asegurar.
Mientras tanto voy a ir pensando en desayunar té con hormona de boxeador paraguayo campeón de peso pesado y después te cuento.

PD: Si sos la piba esta que yo acá describo, te viá pedí un favor:
Nunca, pero nunca pero nunca te saques el broche de pelo, que te abrocha el pelo, tan lindo que tenés. Te amo.

D.